#Futsal Los Cuervos del Fin del Mundo se quedaron con el torneo apertura 2026 en la rama femenina.
En una nueva final clásica, Los Cuervos del Fin del Mundo superó por la vía de los penales a Escuela Municipal y volvió a tomar el mando del futsal femenino al consagrarse en el Apertura de la Liga Ushuaiense.
Fue un puño apretado lo de Cuervos, una descarga de tensiones y júbilo. El clásico del futsal femenino del domingo por la noche le dio al Azulgrana una nueva estrella y acrecentó aún más la rivalidad entre los dos mejores equipos de nuestro Futsal.
Redundante sería repasar la etapa regular que tuvo, tanto a Las Cuervas como Poli dominantes, sacando adelante el pase a la final sin mayores inconvenientes. Es que ambos elencos jamás tienen problema para acceder a las llaves mata-mata, de hecho, siempre lo hacen como primera o como segunda, anunciando lo que, a fin de cuentas, termina siendo el choque decisivo por el trofeo.
Habrá que ver qué ocurre cuando otro elenco que no sea uno de estos dos arribe a una final, pero ahora lo que nos interesa es lo ocurrido el domingo en Casa del Deporte.
Ahí, Cuervos que venía de derrotar a Poli D en la semi y Escuela Municipal que hizo lo propio golpeando a HAF, pusieron sobre la pista de juego en disputa un nuevo título de la ciudad. La noche inició a favor de Escuela. Las comandadas por Ceballos afuera y Jara dentro de la cancha, no se anduvieron con vueltas en el inicio de juego y arremetieron contra el arco defendido por Roldán, una y otra vez, como buscando lastimar rápidamente a su rival.
Pero la figura de la arquera cuerva fue creciendo con el correr de los minutos. Las tapadas de Roldán sirvieron para sostener a las suyas del sofocón y así, Cuervos logró acomodarse y crecer en el compromiso.
De la mano de la siempre importante Luci Gómez, el Azulgrana equilibró las cosas lentamente y fue obligando a Poli a jugar al juego que ellas proponían. Dividiendo rápido, saltando líneas y siendo frontales, Cuervos jugó sintiéndose más cómodo ante un Escuela que, salvo por momentos de Camí Alvarez o Juana Reynes, nunca encontró una socia para Jara.
Así pasaron los minutos de la final hasta que el gol de Luci Gómez les dio a las suyas aún más claridad, aún más calma. Dominaba el Cuervo, pero Escuela tiene, entre sus muchas cartas, una que es de temer a la hora de buscar goles.
Cecilia Pino, después de una escalada tremenda de Jara por izquierda, la empujó abajo del arco para poner las cosas 1-1.
No obstante, el inicio del complemento volvió a regalarle una sonrisa a las de Gabi Roldán. Es que a la salida de una gran jugada colectiva, Luci Gómez cambio hacia el opuesto para asistir a Mejia y la zurda, con la 10 en la espalda, puso en ventaja una vez más a Cuervos.
A partir de ahí el duelo fue de meter y de trabar, de no regalar nada y de dientes apretados. Escuela propuso mucho en el cinco para cuatro y Cuervos resistió, e incluso, lo pudo liquidar. Escuela pudo empatar, pudo darlo vuelta, pero ahí la figura de Roldán se hizo cada vez más grande con tapadas que valen un campeonato. Sin embargo, como dijimos, mientras Pino esté en la cancha no hay arco que quede a salvo.
Por eso, a falta de pocos minutos, la #10 de Escuela mandó las cosas a definirse desde el punto penal y ahí la suerte, la fortuna, o la cabeza fría, fueron los protagonistas.
Es que desde el punto de pena máxima, Gabriela Roldán volvió a sacar todo su coraje a favor de las suyas para tapar dos remates que definían un campeonato y así Cuervos, que no falló ninguno, grito campeón en el anillo central de la cancha para alegría y emoción de todo su pueblo.
Nueva estrella para Cuervos, nuevo título, nuevo clásico, nueva leyenda que dice que las finales se ganan y para las Azulgranas esto empieza a hacerse costumbre.