#Automovilismo El piloto italiano rompió el récord de precocidad de Sebastia Vettel y se consagro el campeón más joven de la formula 1.
El piloto italiano de Mercedes se aseguró el título mundial tras finalizar tercero en el Autódromo Hermanos Rodríguez, rompiendo el récord de precocidad de Sebastian Vettel y cortando una racha de más de siete décadas para su país.
El automovilismo mundial vivió una jornada inolvidable en el Gran Premio de la Ciudad de México. Con apenas 20 años y 68 días, Andrea Kimi Antonelli alcanzó la gloria máxima al consagrarse campeón del mundo de la máxima categoría, superando la histórica marca que ostentaba el alemán Sebastian Vettel desde la temporada 2010.
La victoria de la carrera quedó en manos del neerlandés Max Verstappen, escoltado por el británico Lewis Hamilton, pero todos los reflectores apuntaron al joven prodigio de Mercedes. Su tercera posición en el asfalto mexicano le bastó para sellar matemáticamente la corona en su segunda temporada completa, poniendo fin a una definición que lo tuvo como gran protagonista a lo largo de todo el año.
La consagración de la joya de la escudería alemana trasciende su propia juventud. Además de dejar atrás los registros de leyendas consagradas, se transformó en el primer piloto de nacionalidad italiana en levantar el trofeo de pilotos desde que el mítico Alberto Ascari lo consiguiera en 1953, devolviéndole la alegría a su nación tras setenta y tres años de espera.
Visiblemente emocionado sobre su monoplaza al concretar la hazaña, el flamante monarca se deshizo en agradecimientos para su estructura de trabajo y celebró la conquista en pleno giro de honor. "Muchas gracias. Lo logramos. Lo logramos", expresó por la radio el italiano, desatando el festejo desenfrenado en los boxes y escribiendo su nombre con letras doradas en los libros grandes del deporte motor.