#Futbol El fueguino Federico Bleuer inicia el sueño del profesionalismo en Alumni Villa Maria.
El juvenil fueguino Fede Bleuer (Camioneros) inicia el sueño del profesionalismo en Alumni de Villa María. Luego de brillar en el Fin del Mundo, irá por todo en el norte del país, buscando hacerse camino en Córdoba.
El éxodo no para. La ciudad y la provincia han visto marcharse, en el inicio de este 2026, una cantidad más que interesante de juveniles con rumbos varios, pero con objetivos claros: llevar el Futsal y el fútbol de la ciudad lo más lejos posible.
Uno de los que remontó vuelo en esta parte final del verano fue Federico Bleuer, la joya surgida en Camioneros y de pasado en la selección mayor de la ciudad, ahora defenderá los colores del histórico elenco cordobés.
El "Principito", joven pero consolidado, está dispuesto a marcar historia y así lo comentó en exclusiva: “La verdad es que las cosas se fueron dando de a poco. Yo venía entrenando y preparándome hace bastante tiempo con la ilusión de poder tener una oportunidad así y gracias a una persona a la que aprecio mucho y con la que estoy muy agradecido por la ayuda que me dio, se pudo dar esta posibilidad”.
“Estando yo en Ushuaia, mi hermano Tino me dijo que me vaya para Córdoba porque me había conseguido la posibilidad de entrenar una semana de pretemporada en un club importante de acá por lo que me vine sin pensarlo mucho y estuve unos días entrenando con el plantel de mi categoría, la Cuarta”, agregó.
“Cuando terminó esa semana me quedé con muy buenas sensaciones. Sentí que todo lo que venía entrenando, tanto con Camioneros como por mi cuenta, estaba dando resultados y eso me dio muchas ganas de aprovechar el momento. Luego surgió la posibilidad de probar en Alumni y la verdad que no lo dudé. Es un paso importante para mí y un desafío muy lindo. Recién estoy empezando, conociendo el club, adaptándome a los compañeros y al ritmo de trabajo, pero estoy muy contento y con muchas ganas de aprender y aprovechar esta oportunidad", completó.
En cuanto a la infraestructura y la diferencia con la capital provincial manifestó que "el club me sorprendió para bien. Tiene muy buenas instalaciones, una estructura muy ordenada y se trabaja muy bien en el día a día”.
Con respecto a las ilusiones de poder marcar un camino y a exploración de talentos desde Ushuaia hacia distintas ligas del norte, Fede marcó: "Sí, es verdad que este año se vio mucho eso, más que nada en el futsal. Muchos chicos están teniendo la oportunidad de irse al norte a probar o a jugar y eso está muy bueno. Cuando aparecen oportunidades así, hay que animarse y tratar de aprovecharlas al máximo. A muchos les pasa que ven experiencias de otros chicos que se fueron y les fue bien y eso también motiva a animarse”.
Fede dio sus primeros pasos en la élite local con los colores de Camioneros y de ahí siempre fue en ascenso en todo aspecto. Con respecto a esos primeros días y a su amado Camión, más su primer capítulo con la selección mayor de la ciudad, la Joya rememora: "Arranqué en Camioneros porque me había invitado Rodrigo Ponce en un momento en el que yo no estaba jugando cancha afuera. Antes estaba en Güemes, donde jugaba tanto en mi categoría como en primera, pero se había ido un profe, Carlitos, con quien yo había entrenado mucho desde chico, y cuando dejó de entrenar ahí también dejé de jugar cancha afuera. En ese momento me estaba manteniendo más que nada con el futsal”.
“Justo ahí me habló Rodri, me preguntó dónde estaba jugando y la verdad es que no estaba en ningún equipo. Me invitó a sumarme a Camioneros y obviamente yo ya sabía que era un equipo fuerte, muy comprometido, que entrena siempre y trabaja muy en serio. Y como a mí siempre me gustó mucho el fútbol cancha afuera, no lo dudé y decidí sumarme. Esa etapa la recuerdo con mucha felicidad. Estoy muy agradecido con Camioneros por cómo me acompañaron, tanto adentro como afuera de la cancha. Es un club que siempre te brinda todo y que te hace sentir un jugador semiprofesional.
Siempre están atentos a que no te falte nada y te tratan con mucha seriedad”, enfatizó.
Para cerrar, el Principito no olvida sus raíces y todo el esfuerzo que se hizo para que el pueda hoy estar cumpliendo un sueño: "Agradezco a toda mi familia que son los que siempre están, apoyándome en todo momento y pendientes de todo. Pero una mención especial, que siento que tiene mucho que ver en esto, fue gracias a mi hermano Tino.
Me consiguió para que venga a entrenar esa semana y eso me sumó un montón en todo sentido. Me estuvo acompañando desde el principio, desde que llegué a Córdoba. Se levantaba conmigo a las 5:30/6 de la mañana para llevarme a entrenar, sabiendo que él también tiene sus responsabilidades y sus cosas. Me dio y me sigue dando una mano enorme, siempre está ahí. Sinceramente, creo que mucho de esto también fue gracias a él".
A caminar una nueva etapa, siempre buscando el salto.