#Acuatico Begoña Alday, quiere convertirse en la primera persona en completar un Iron Human en la Antártida en 2026.
La reconocida nadadora española de aguas heladas, Begoña Alday, visitó Ushuaia como parte de su preparación para un desafío sin precedentes: convertirse en la primera persona en completar un Iron Human en la Antártida en 2026.
Hace algunos días, la atleta concretó la hazaña de cruzar el Canal Beagle en temperaturas bajo cero por el paso McKinley, pero su objetivo va más allá. No es solo llevar un mensaje, no es solo romper los límites, sino es una conexión entre la mente, el cuerpo y el medio ambiente.
Con un mes de estadía en Argentina, Alday expresó su cariño por la cultura local y se refirió a Ushuaia como su “segunda casa”. Al describir su disciplina, la triatleta enfatizó que la natación en aguas heladas es una forma de meditación extrema: "Te exige una concentración que para mí es un entrenamiento tremendo a todos los niveles", comentó.
El reciente cruce del paso McKinley, un estrecho que separa Chile de Argentina, fue la prueba más reciente de su preparación y sentó un precedente histórico al concretarlo durante el invierno, con temperaturas bajo cero.
Alday explicó que, antes de la travesía, se mantuvo en un estado de calma absoluta. "Me senté, me tapé, cerré los ojos, guardé calor, intenté relajarme... realmente hay que salir con las mínimas pulsaciones posibles. Este control mental es vital, ya que el frío genera una respuesta física inmediata que dificulta la respiración y la circulación”.
Un momento inolvidable de la travesía fue el inesperado encuentro con la fauna local: "Me seguían los lobos de mar", relató entre risas, calificando el momento como un “lujo” y una experiencia que la dejó “impresionada”.
Aunque la deportista se define como una atleta que no compite contra nadie, sus logros la han convertido en una referente: "No entreno contra nadie, no soy deportista de élite ni olímpica", insistió. Su verdadero objetivo es inspirar a otros.
Visualizando lo que viene, el próximo gran hito de Alday será el Iron Human en la Antártida, el cual está programado para principios de 2026.
Este desafío incluye 3,8 kilómetros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y una maratón de 42,2 kilómetros. Sin embargo, la atleta explicó que la prueba es mucho más que un evento deportivo.
"La Antártida, aparte de ser un sitio que a mí me encanta, prácticamente no es de nadie, pero es de todos y todas", afirmó, subrayando la importancia de la cooperación internacional y la conservación de su ecosistema. El proyecto Iron Human busca visibilizar la fragilidad del continente y enviar un mensaje global sobre la protección de la biodiversidad.
Alday, quien ya trabajó en expediciones científicas en la Antártida como capitana de un barco, es consciente de los desafíos y la necesidad de respeto por el entorno: "No queremos hacer un mensaje de que todo el mundo pueda ir a la Antártida, hay un equilibrio aquí enorme", señaló, criticando el impacto del turismo masivo en comparación con su proyecto, que se apoya en Argentina como "puerta" histórica hacia el continente blanco.
Antes de despedirse, la nadadora compartió una reflexión sobre la perseverancia: "La capacidad está, lo que pasa que muchas veces el diamante está sin pulir, y si uno no se cree que es un diamante, el diamante no sale".
Un reto para la historia. Un apellido que quedará para siempre. Un Iron Human en camino, para llevar un mensaje a todo el mundo.