OREJONA, MI FIEL AMIGA

Por Gonzalo Grande (Corresponsal MZL en Buenos Aires). 

Pasó una nueva final de la UEFA Champions League con otra coronación del Real Madrid. Los españoles vencieron 3-1 al Liverpool en Kiev y se alzaron con su decimotercera orejona, la tercera consecutiva. 

En un entretenido encuentro, la lesión de Mohamed Salah cambió todo. El egipcio salió por un golpe en el hombro producto de un cruce con Sergio Ramos y los británicos perdieron toda la supremacía que ostentaron desde el arranque. De todas formas, con la salida también de Dani Carvajal en los merengues, el partido se fue al descanso sin tantos. 

A los seis minutos del complemento, Loris Karius quizo salir jugando rápido por abajo, Karim Benzemá metió la pierna y convirtió uno de los goles más ridículos de la historia de las finales de Champions. Si bien parecía que todo era negro para el Liverpool, Sadio Mané puso el 1-1 cuatro minutos más tarde y el cotejo estaba para cualquiera. Sin embargo, Gareth Bale se mandó una media tijera en el aire de otro planeta a los 19´ y luego liquidó las acciones, con complicidad nuevamente del arquero alemán, con un remate de afuera del área a siete minutos del final. 

Cristiano Ronaldo sumó su quinta orejona pero se quedó con las ganas de marcar. Casi en la hora, se escapaba por la punta derecha del área grande y un aficionado ingresó al terreno de juego provocando que el árbitro parara el trámite y CR7 se fastidiara con la situación.

De esta forma, Zinedine Zidane se convierte en el primer entrenador en ganar la orejona en tres ocasiones consecutivas. Ahora habrá clásico de Madrid ante el Atlético de Simeone, en la Supercopa de Europa que se disputará tras el Mundial de Rusia 2018.