CON LA FRENTE EN ALTO

Los representantes argentinos apelaron a su identidad, dejando todo y siendo protagonistas, pero Colorado Jundiaí hizo la diferencia en las pocas chances que tuvo y se coronó en lo más alto del plano intercontinental AMF. Fue 2-1 en “El Molí” de Lloret de Mar. Nada para reprocharse.

Meses de preparación en pos de un objetivo. Cumplir sueños. Vivirlos, disfrutarlos. Esta es la historia de Magallanes en los últimos tres años, porque a partir de la División de Honor 2014 fueron dos experiencias sudamericanas inolvidables y un presente en el ámbito nacional de élite.

Pero ahora el horizonte ponía enfrente la oportunidad de disputar la I Copa Intercontinental de Clubes de la Asociación Mundial de Futsal en Lloret de Mar. Ni más, ni menos.

La improvisada organización después de los conflictos dirigenciales con la European Futsal Association hicieron que los conjuntos más fuertes del viejo continente desistieran de participar y que en Granollers se disputara un torneo paralelo organizado por la EFA.

A nosotros la historia nos convocó en Lloret de Mar, para una semana cargada de emociones y sensaciones, como las acontecidas en la noche de ayer en el Pabellón “El Molí”, donde se llevaba a cabo la gran final de la AMF Intercontinental Futsal Cup.

Los dirigidos por Alejandro Velázquez salieron de memoria con Benitez, Sanchez (c), Hidalgo, Martínez y Martirena; sumando el recambio constante de Douglas Romero, Juanjo Bareiro y Javier Ortega, entre otros apellidos.

El trámite fue el esperado, con los ushuaienses tomando el protagonismo y la pelota ante su par brasileño que trataba de recuperar para salir veloz de contra.

Y vaya si le iba a dar réditos esta estrategia en los primeros 10 minutos, porque a los 4´ fue Jefferson Oliveira quien tomó un balón rebotado en Hidalgo para tocar excelente a un palo haciendo inútil la estirada de Benitez.

Como si el golpe no hubiera sido duro, Wallace Pereira aprovechó un centro atrás colocado a la perfección y empujó a la red tres minutos más tarde el segundo.

A partir de allí, el partido revistió una monotonía clara. Magallanes atacando con todas sus armas e intentando descontar, mientras que Colorado se centró en defender de la mejor forma dentro de su campo.

Sin embargo, la escuadra fueguina no conseguía profundizar pases hacia los pivotes: Mauricio Martinez y Douglas Romero, penando con la falta de ataques claros.

Esto iba a modificarse con el ingreso de Javier Ortega al arco, a pesar de no estar en condiciones físicas para hacerlo. Decimos esto porque previo al torneo sufrió una lesión en su rodilla que lo obligó a infiltrarse para poder ingresar a la cancha.

Colorado Jundiaí no mutó en su plan. Con la ventaja a su favor, la responsabilidad en la espalda de Magallanes, pocas piernas y velocidad para los contragolpes, sabía que tenía un gran porcentaje del escenario resuelto.

No obstante, en esa serie de avances profundos, un balón cae en el área y no tienen mejor idea que tomar a Douglas Romero, a lo que se cobra penal. Desde la pena máxima, el capitán Marcelo Sánchez no falló y renovó la ilusión. Quedaban 15 por jugar.

Velázquez cambió sistemas ofensivos, mandó a la cancha al recambio en busca de quebrar esa resistencia, pero la fortuna tampoco jugaba este domingo a favor de Argentina.

Empezó entonces el show con el travesaño, el arquero y los palos como protagonistas. Fueron esquivos los remates de Martinez, Sánchez, Romero y hasta Hidalgo, que también pudo haber anotado.

Los minutos pasaron y la desesperación crecía, en mismo término que las lesiones de los brasileros enfriaban el compromiso. Lamentablemente no se pudo hacer valer tampoco las dos tarjetas azules a Wallace y Michel.

Nuevamente las situaciones y el arquero. Las situaciones y los palos. Hasta la chicharra final.

La cuenta regresiva llegó a cero, Colorado gritó campeón intercontinental y las lágrimas argentas se desparramaron por el parquet.

Pero de algo hay que estar tranquilos y orgullosos. La identidad magallánica no se negocia ni en Argentina, ni en Europa. Eso va más allá de un resultado y marca la historia...