ABDALA, EL PRIMER ARGENTINO

El pasado fin de semana Cerro Porteño dio una golpe a la historia del Futsal FIFA tras consagrarse campeón de la Copa Libertadores en Asunción. El Ciclón, que se mostró insaciable de inicio a fin, levantó el preciado título de forma invicta con la grata presencia de Gonzalo Abdala, primer argentino que obtiene tamaño logro.

Los últimos años del máximo trofeo continental de clubes tenían como protagonista argentino a Boca Juniors, quien de la mano de los hermanos fueguinos Alamiro (2014 y 2015) y Constantino Vaporaki (2014) había arribado a la final de la Zona Sur de la Libertadores, cayendo ante Atlántico Erechim (2014) y Brasil Kirin (2015).

¿Porqué decimos Zona Sur? Es que el torneo siempre se jugó segmentado entre los equipos del Sur y el Norte de Sudamérica, enfrentando los ganadores a partidos de ida y vuelta para dirimir el campeón continental.

Sin embargo, esta edición mutó en su formato y se reunieron todos los campeones del continente en Asunción, donde un reforzado Cerro Porteño dejó en claro la nivelación que tiene la disciplina salonista, achicando la brecha con Brasil -eterno dominador-.

En esta línea el argentino de la selección, Gonzalo Abdala, también marcó un hito con la consagración paraguaya al convertirse en el primer argentino que se cuelga la medalla dorada, anotando un gol en la final frente a Jaraguá (máximo ganador de la Copa con seis conquistas). 

"Ser el primer argentino en ganar esta Copa es algo increíble, la verdad no tengo palabras para describir esto, es un sueño hecho realidad", mencionó al diario Olé. El Magia, como se lo conoce en el ambiente, acotó: "Hacer un gol es un premio extra, poder festejar frente a toda la gente que nos apoya, que está pendiente de uno es increíble".

En el 4-2 que le permitió alzarse con el máximo trofeo fue vital la labor de Darío Herrera, un centrodelantero que supo mostrar todas sus cualidades en el Futsal AMF.