APUNTANDO AL FUTURO

El piloto fueguino, Lucas Bonetto, debió abandonar de forma anticipada el Dakar 2016 mientras corría la Etapa 11 entre La Rioja y San Juan. El cable captor de encendido se rompió y lo dejó sin chances de concretar las dos últimas jornadas. Para la historia queda la obtención de su segunda Etapa en la carrera más dura del mundo.

El representante del YPF Elaion Moto Rally, Lucas Bonetto, venía cumpliendo una gran actuación con resultados parciales dentro del Top 5 cuando el medio mecánico lo permitía y haciendo frente a los innumerables problemas que no lo dejaron afianzarse en la general. Sin embargo el Honda dijo basta obligándolo a desertar la competencia por tercer año consecutivo.

Los problemas eléctricos y mecánicos no tenían pensado alejarse del fueguino Lucas Bonetto, en esta 38va edición del rally-raid más duro del planeta. Esa hipótesis, lamentablemente, se terminó de confirmar con el abandono del fueguino en la Etapa 11 que unía La Rioja con San Juan.

Pero empezando cronológicamente, iniciaba la competencia consiguiendo la quinta colocación en el Prologo que le daría el cajón de partida para el primer día de carrera, posteriormente éste no se concretaría debido a las malas condiciones climáticas en el aspecto competitivo, aunque los participantes se movieron en enlace hacia la localidad cordobesa.

La segunda etapa uniría Villa Carlos Paz con Termas Río Hondo en Santiago del Estero. El clima siguió ofreciendo lluvias constantes anegando los diferentes sectores por donde tendrían que pasar los competidores. El “Hondita” de Lucas se comportaba bien, pero una salida de pista lo dejabaa en el puesto 16 de la General.

En la Etapa 3 podía demostrar su potencial y, a pesar de una penalización que lo relegó a largar en el puesto 22 de los cuatriciclos, logró superar ese escollo rumbo a Jujuy con una actuación muy buena arribando al final del especial en el séptimo lugar de la grilla y coronando, tras los recargos, en el tercer puesto del segmento.

La cuarta jornada quizás fue la más dolorosa en cuanto a complicaciones, y fueron desde el inicio. Se le ponía en corto la batería y quedaba parado más de una hora esperando a su mochilero, Daniel Domaszewski, para poder reparar su unidad. Posteriormente podía seguir en carrera pero lejos de los punteros. Sumado a esto, la especial era el inicio de la primera Etapa Maratón con lo cual al llegar al bivouac no tendrían asistencia mecánica ni pudieron tocar sus vehículos.

Al día siguiente cruzaban a Bolivia y enfrentarían alturas muy grandes llegando a los 4500 m. donde tanto las unidades como los pilotos, por la falta de oxigeno, sufrieron muchísimo. Con el cuatri medio herido inició la Etapa 5 entre San Salvador de Jujuy y Uyuni, a pesar de ello y los inconvenientes que imponen largar tan atrás, en la ubicación 37, lograba emparejar los tiempos de punta en los parciales iniciales, hasta que un rulemán de masa lo iba a obligar a aminorar la marcha durante 250 kilómetros. De esta manera finalizó una Etapa Maratón para el olvido, resignando más de 2 horas 30 minutos con la punta entre ambas jornadas.

La Etapa 6 lo trataba un poco mejor y llegaba en el puesto 10 después de lidiar con el polvo y el paso de los autos por su posición de largada, consiguiendo escalar al puesto 21 de la General.

La 7, sin dudas será una de las más recordadas ya que Lucas la ganaba, concretando la segunda Etapa Dakar conseguida por el fueguino en su quinta participación. En ese momento la Organización primero se la otorgó, después corrigieron los tiempos y lo posicionaron segundo detrás del ruso Karyakin, pero finalmente volvían a corregir los tiempos y Bonetto quedaba como ganador. Este gran logro lo empujo hasta el lugar 19 de la General.

En la Etapa 8, Lucas volvió a demostrar que es un piloto de primera línea, en su andar fluctuó en las posiciones de vanguardia avanzando hasta el tercer puesto llegando al final de una jornada durísima de calor y arena en la cuarta colocación. Con este resultado ya avanzaba a la posición 14 de la General.

La Etapa 9 sería el comienzo de la segunda Etapa Maratón y otra vez los problemas castigarían duramente a los corredores. El burro de arranque, en este caso, fue el imponderable que debió sortear Lucas, haciendo complicada la superación de las primeras dunas. No obstante, la fortaleza del fueguino lo dejaban concluir el periplo en el puesto 15, avanzando en la General hasta el 12.

La décima etapa, segunda sección de la Maratón, fue mejor para el rider ushuaiense, que lograba finalizarla a pesar de las fallas eléctricas que continuaban, en la 5ª colocación, la misma que lo ascendió al 11º en la General. Las dunas de Fiambalá, el calor y la arena blanda fue el gran escollo en donde muchos quedaron tirados.

Ya en la asistencia y después de sufrir la detención absoluta del Honda en el enlace, el piloto de Tierra del Fuego reparó y corrigió hasta el mínimo detalle para poder encarar la Etapa 11 sin inconvenientes.

A pesar de tomar todas esas precauciones, no pudo quebrar la racha que lo acechó desde el primer especial y se vio obligado a abandonar. Las visibles complicaciones desde el inicio del tramo lo relegaron hasta el fondo del clasificador y, a pesar de que el especial fue acortado en el CP 4, debido al excesivo calor, no consiguió terminar la prueba.

“Cambiamos todo lo eléctrico a nuevo, pistón y cilindro, por lo que no sabíamos que más podía ser, pero en el enlace al comienzo de la Etapa 11 volvió a fallar. Aprovechando que se demoró la largada intentamos solucionarlo y mejoró. Largué hasta que en el km 50 volvió a suceder lo mismo. Perdía potencia pero seguía, cada vez más hasta que apenas alcanzaba a regular. A pesar de dejarlo enfriar y todo ya no me permitía andar, sólo regulaba", comenzó diciendo el tricampeón argentino de Cross Country.

Y agregó: “Llegué al km 130 después de tres horas, un río arenoso donde ya habían pasado los camiones y no podía hacer tres metros sin que se apague. Me quedé a la espera de Daniel pero nunca llegó ya que a él se le había quemado la instalación eléctrica. Ese fue el final. Fue un Dakar que arrancó mal, pero en el cual dimos todo lo que teníamos a nuestro alcance para terminarlo. No quiso ser y ya habrá revancha” enfatizó.

Antes de concluir dándoles las gracias "a todos por el apoyo, preocupación y aliento incondicional, cimiento clave que da fuerza para seguir cuando el cansancio y el autoestima no son los mejores. Asimismo a mi compañero de equipo, Daniel, por el sostén a lo largo de la carrera y al equipo YPF Elaion Moto Rally junto a los sponsors, ya que sin ellos nada de esto hubiera sido posible”.

No queda otra que empezar a planificar la temporada en el continente y avizorar el Dakar 2017, para ir en busca de la revancha porque, si algo lindo tiene el deporte, es la posibilidad de afrontar los desafíos una y otra vez para superarlos definitivamente. El potencial sigue intacto.

Lucas Bonetto y equipo agradecen a sus sponsors: YPF Elaion Moto, Mercedes Benz Tierra del Fuego, LS2 Helmets, Travelers Van, MD Calcos, Turismo Ushuaia y Orbital. Asimismo a toda la gente de Tierra del Fuego, familia y amigos que apoyan de manera incondicional.

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