ÁNGEL DE AMÉRICA

(Por Fernando Madera)  

La llave de la copa siempre estuvo cerca, como Rosario, patria chica de los dos veteranos cracks de la selección. Con un gol angelical, Di María le regaló a Messi y a todo un país la tan ansiada Copa América.

Llegar ahí no fue fácil, como tampoco lo fué para el flaco con el 11 en la espalda ganarse la titularidad, a pesar de sus extensos pergaminos. "Fideo" es compañero de Neymar en PSG, lo fue de Ronaldo en Real Madrid y es el complemento ideal de Messi en la selección. Ha madurado y juega cada vez mejor, convirtiéndose en un impredecible tiempista del ataque cada vez que toca la pelota. Su capacidad para la definición no pudo ser mas evidente que en el único gol del partido: pura clase para embocarla por sobre el arquero y gritarlo con el alma.
 
Después de tamaño golazo pensé en la final del 2014, jugada en el mismo escenario, donde el Flaco no pudo estar y Argentina cae en tiempo suplementario. "Hoy vas a tener tu revancha" le dijo el capitán antes de entrar. Contar con la dupla Messi-Di María significa una doble amenaza para el oponente, ya que ambos tienen la habilidad de gambetear en velocidad y crear espacios donde otros solo ven una barrera infranqueable. Di María le saca a Messi la carga de ser el único responsable de generar asistencias y goles. Ambos arrastran las marcas, dándole la chance a otros fenómenos de convertir y mostrar su valía. Lautaro Martínez, Lo Celso, De Paul y el resto del equipo juegan mejor con los rosarinos en cancha. Así quedó demostrado y así es como vamos a Qatar 2022. Es bueno saber que el equipo está y que encaramos las eliminatorias con la solidez que otorga una copa continental. "Vamos a aprovechar el envión" afirmó Messi después del partido.
 
Viendo a Di María recibir su medalla en el Maracaná, también me acordé de Cannigia perdiéndose la final del '90 en Italia. Tanto esa vez como en 2014, Argentina jugó sin una de sus armas principales. En ambas perdimos por un gol. Hay ciertos jugadores que se vuelven imprescindibles en partidos trascendentales, cuando la historia abre una página blanca para ser escrita en tiempo real. Me alegró asimismo ver festejar a un cuerpo técnico conformado por personas con la trayectoria de Samuel y Aimar. Estos tipos saben e inspiran. Messi ha dicho varias veces que el "Payaso" era su referente cuando él todavía era un pibe que soñaba con llegar a primera. Scaloni apuesta al equilibrio entre juventud y experiencia. Lo ha logrado, pero falta trabajar aun mas para consolidar la idea, ya que la presión del rival en la salida a veces lleva a errores que en un mundial no se perdonan. La calma es un factor que el DT debe enfocarse en mantener, de lo contrario, termina transmitiendo tensión a los jugadores. De todas maneras, esta fue una final donde Argentina controló el partido y padeció pocos sobresaltos. Brasil respetó la presencia de Messi, Neymar no simuló faltas y jugó bien, aunque sin encontrar un socio a su altura. Paquetá fue un paquete, no gravitó y perjudicó a su escuadra con repetidas faltas. Mientras Otamendi, Acuña y Montiel dejaban la piel, Casemiro, Silva, Firmino y compañia parecían desmotivados, frustrados por no encontrarle la vuelta al match en su propia casa. En fin, Colombia puso muchas mas ganas en la semifinal sin contar con un plantel de la jerarquía de la verdeamarella.
 
Hay que destacar la labor del árbitro uruguayo, que nunca dejó que el partido se le escape ni se diluya en peleas sin sentido. Desde un principio advirtió a Scaloni para que desista de hablarle constantemente al cuarto árbitro y mantuvo el partido bajo control usando con criterio las tarjetas y su autoridad. Yo esperaba un partido caliente, con mas goles, pero se dió una final respetuosa donde -con el resultado ya puesto- el anfitrión tuvo la nobleza de felicitar al rival de toda la vida. El honor en el fútbol existe y quedó plasmado en ese abrazo de 10 entre Messi y Neymar, amigos que en definitiva aman jugar a la pelota. Después del gesto obsceno de "Dibu" Martínez en los penales frente a Colombia, las imagen de la selección aplaudiendo al subcampeón redime los excesos y deja un buen ejemplo para los billones de espectadores que vieron el partido alrededor del mundo, especialmente los niños, esos niños que idolatran a Lío, sufriendo y alegrándose con él.
 
Como dijo el gran capitán, esta copa nos da un envión y hay que aprovecharlo, no solo de cara a las elimintorias, sino a todo nivel, en todas las selecciones y en vísperas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Esta copa infla el orgullo y demuestra que a pesar de las derrotas, hay que seguir intentándolo. Vamos Argentina!