LAS CONSECUENCIAS DEL COVID-19 EN EL TC

(Por Campeones)  

Desde la última carrera de Turismo Carretera, el 8 de marzo en Neuquén, hasta hoy, pasaron 109 días. Más de un centenar de jornadas en los que los equipos pudieron trabajar, una vez que se flexibilizó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, sobre algunos aspectos de los coches.
 
Ahora bien, ¿al estar tanto tiempo parados, hay alguna consecuencia sobre los elementos de los autos? Guillermo Cruzzetti, encargado técnico del equipo Multibandas Racing de Norberto Fontana y socio de Alberto Canapino en el Canapino Sports, respondió a nuestra duda.
 
“Hay diferentes temas. Si tenés los motores armados, y los resortes están enganchados, eso es un problema, porque al no funcionar, quedan tensionados. Por eso se suele girar el motor una o dos veces por día para que cambien las posiciones de los pistones, aros y resortes, o sino, directamente, hay que desarmar y desenganchar los resortes, que es lo que más sufre al estar tanto tiempo sin uso”, indicó el arrecifeño.
 
Y continuó: “En cuanto al auto, como la mayor parte se desarma para los services, nosotros llegamos de Neuquén y desarmamos todo, se decretó la cuarentena y quedó todo sin armar. No hay nada que sufra por estar parado. Lo que sí, hay que tomar la precaución de que los elementos estén al resguardo de la humedad, para que no se oxide algún metal, pero todo se protege con lubricantes y anticorrosivos. Así que, cuando tengamos una fecha para el regreso a las pistas, comenzaremos a armar los autos y preparar todo”.