ARGENTINA Y KIKI VAPORAKI CAMPEONES EN BRASIL

Con un golazo del crack fueguino Constantino Vaporaki, el Seleccionado Argentino venció 3-1 a Brasil en la final de las Eliminatorias Sudamericanas y escribió una página dorada más para el deporte campeón del mundo. Ahora todos los cañones apuntados a defender la corona en Lituania 2020. El #10 fue el goleador de la albiceleste en el certamen con cuatro tantos.
 
Torneo soñado. Mejor imposible para la Selección Argentina campeona del mundo en Colombia 2016 y, tras haber sellado su boleto a Lituania 2020 ganando el Grupo B de las Eliminatorias Sudamericanas, fue por más y logró un triunfo que trasciende, que marca la historia de una disciplina en auge y con un futuro auspicioso por donde se lo mire.



Y más si hablamos de nuestra Tierra del Fuego, ganando lugar en la élita a pasos agigantados este mercado de pases estival y encontrando talentos por doquier a lo largo y ancho de la provincia.

Constantino Vaporaki, “Kiki” para todos los fueguinos, fue fundamental. El #10 surgido en Los Andes y con pasos por América del Sud, Boca Juniors, Montesinos Jumilla (ESP) y Peñíscola (ESP), se dio el lujo de finalizar el torneo como goleador con cuatro tantos anotándole ni más ni menos que a Brasil en la gran final disputada en Carlos Barbosa, la capital del Futsal a nivel mundial.

Luego de las Eliminatorias en Gramado, Brasil, en 2012, y las Copas América de Asunción 2003 y Portoviejo 2015, la albiceleste se subió a lo más alto del podio tras una semana en la que fue de menor a mayor y cerró con un trabajo muy sólido en todas las líneas, principalmente en las manos de su arquero Nicolás Sarmiento.



Pero además fue una muestra de carácter del grupito de 20 argentinos dentro de un estadio repleto por 4000 brasileños, que deliraron con el golazo de chilena de Pito, que abrió el marcador, después que Argentina había contado con la más clara en una volea de Maxi Rescia al travesaño.

Con una intensidad y aplicación defensiva clave, el entrenador Matías Lucuix pidió minuto tras el golpazo del gol y tranquilizó los ánimos, lo que resultó clave para el empate de "Titi" Borruto, que desvió en el área un zurdazo de Leandro Cuzzolino para el 1-1 que silenció el estadio "Sergio Luiz Guerra" y que significó el primer gol en contra para los locales en todo el torneo.

Brasil, conducido por Marquinhos Xavier, salió con todo el complemento y cascoteó el arco de un Sarmiento que se lució con tres atajadas fundamentales ante los tiros de media distancia de Dyego y Gadeia.

Y justo cuando más lo necesitaba, llegó el gol que hizo el click del partido: Trípodi se filtró por el medio de la cancha y asistió al costado a "Kiki" Vaporaki. El fueguino con un hermoso puntazo desde un ángulo cerradísimo la clavó cruzada arriba venciendo a Guitta y dio vuelta el tanteador.

La desesperación de Brasil por llegar rápido al empate fue su peor decisión, porque Lucuix mandó a la cancha a "Titi" Borruto, que armó un par de apiladas, y en la última generó la expulsión de Rocha, que lo bajó entrando al área y vio la segunda amarilla.

Casi sin tiempo para poder hacer cambios que reorganicen su defensa, Brasil fue un espectador de lujo en el 3-1: la pelota le llegó a Taborda al vértice izquierdo del ataque y el cierre del Pesaro de Italia la colgó del ángulo después de controlar y elegir su momento.

A partir de ahí, Argentina tuvo que dedicarse a defender, porque quedó en penalización de faltas y, aún más, creció la figura de Sarmiento, para contener una y otra vez los intentos de los brasileños, que sacaron a relucir su jerarquía individual.

Pero la historia ya estaba marcada, el hambre de competitividad de este grupo de jugadores y cuerpo técnico no iba a permitir que se escape la victoria y poder sacarse la espina de la Copa América de San Juan 2017.

La mejor manera de llegar a la defensa del título Mundial en Lituania 2020. ¡A seguir soñando guerreros!